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  • Publicación Facultad de Artes Universidad de Chile

    "Lenguaje y archivo: Exploraciones performáticas, visuales y sonoras del archivo de la Huelga de hambre en la CEPAL, 1977" es el nombre del proyecto con el que esta artista y académica del Departamento de Artes Visuales obtuvo un Fondo de Estímulo a la Creación de la Facultad de Artes. La iniciativa, con la que Verónica Troncoso continuará su investigación en torno a la construcción de archivos desde las artes, se traducirá en el levantamiento de información y en la creación de una obra visual. El 14 de junio de 1977, veintiséis familiares de detenidos desaparecidos iniciaron una huelga de hambre en las oficinas de CEPAL en Santiago, Chile, exigiendo así una respuesta sobre el paradero de sus familiares. Con el lema, Mi vida por la verdad, “desplegaron un lienzo de diez metros de largo que proclamaba Por la paz, por la vida, por la libertad, los encontraremos. Y aseguraron que no saldrían de ahí hasta que Pinochet se comprometiera a responder por los desaparecidos”[1]. Esa primera huelga de hambre realizada por familiares de detenidos desaparecidos durante la dictadura militar en Chile es el eje del proyecto Lenguaje y archivo: Exploraciones performáticas, visuales y sonoras del archivo de la Huelga de hambre en la CEPAL, 1977, iniciativa dirigida por la artista y académica Verónica Troncoso que busca precisamente explorar y poner en montaje el archivo existente en torno a ese hecho que se transformó “en punto de partida en el despliegue de nuevas estrategias y acciones colectivas en el ámbito de la resistencia y denuncia contra la dictadura militar, en donde ‘el cuerpo es también lugar de resistencia cuando se vive como primer espacio de soberanía’”, se explicita en este proyecto que obtuvo un Fondo de Estímulo a la Creación de la Facultad de Artes. Así, la generación de notas de prensa, la repartición de volantes, la pintura de murales, la organización de misas y las múltiples declaraciones de abogados, personalidades políticas y sociales, intelectuales y decenas de federaciones sindicales que apoyaban así la medida, fueron parte de las acciones colectivas que acompañaron esta huelga de hambre que se extendió por nueve días. “Se instaló un sistema de resistencia a la dictadura militar que ciertamente empezó con el tema de la huelga, pero que incluyó estrategias de comunicación y de globalización respecto de lo que estaba aconteciendo. Por eso es que también quedó al descubierto la contradicción que había entre adentro y afuera, entre la invisibilización mediática al interior del país y la visibilización que había en el extranjero”, cuenta Verónica Troncoso, quien junto al académico de la Facultad de Artes, Mauricio Barría, a los egresados de la Licenciatura en Artes Plásticas, Waldo EstuardoJennifer Frías y Sergio Michel, y al estudiante de la misma licenciatura, Pablo Sánchez, desarrollará este proyecto a partir del material de archivo que en torno a este hecho se encuentra disponible en el Centro de Documentación del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos. ¿Trabajarán a partir de fotografías, de registros audiovisuales? Lo que hay en el archivo son documentos, declaraciones, cartas, bitácoras, muy pocas fotografías, mensajes y recortes de prensa, casi puros documentos escritos. Entonces, lo que estamos haciendo es contactar a las personas que participaron en esa huelga y que aún están vivas para iniciar una etapa de entrevistas que nos permita obtener esa otra información que no está en el archivo. ¿Información respecto a cómo se fue gestando la huelga, por ejemplo? Claro, con respecto a todo lo que no está: el clima en que esto estaba aconteciendo, los testimonios en primera persona, cómo fue estar adentro, cuáles fueron las estrategias para llegar a la CEPAL. La verdad es que hay muy poco escrito sobre esta huelga de hambre. Por eso es que el Museo de la Memoria me pondrá en contacto con quienes aún están vivos, que yo creo que no deber ser más de diez personas. De hecho, ya me enviaron los datos y los teléfonos para empezar a indagar. Además de la gente que estuvo en la CEPAL, en la huelga de hambre, hemos considerado a las otras personas que estuvieron a cargo de todo el aparataje que se montó afuera, en el extranjero.
    ¿En qué se va a traducir esta investigación? En una obra visual, pero primero tenemos que terminar el proceso de investigación para que esa misma investigación sea la que nos de las claves de una posible obra. En todo caso, por ser ésta la acción inaugural que instala en escena las nociones de cuerpo, archivo, historia y documento, nosotros hemos estado pensando en la cosa performática de la huelga de hambre con el objetivo de darle una especie de traducción al acontecimiento. Pero, como te digo, estamos en proceso de creación y son varias las posibilidades que se han presentado hasta ahora. Has liderado varias iniciativas en torno a arte y archivo, ¿por qué? Es decir, ¿qué encontraste en el archivo para seguir trabajando en torno y a partir de él? Las posibilidades dialógicas del archivo entre distintos campos del conocimiento es una característica que me parece muy interesante. De hecho, en estricto rigor no tiene que ver con las artes visuales, sino que orbita en torno a éstas del mismo modo que lo hace en torno a la historia y a los derechos humanos, como es en este caso. Y me parece que el campo del arte es un lugar idóneo para poner en montaje el tema de los archivos, para darles otra mirada, porque el arte lee de otro modo los archivos. Además es un material que en muchos casos es inédito y que siempre te sorprende. Es decir, es imposible que puedas manejar todos los parámetros porque el archivo no tiene un relato histórico, es un material que está ahí, en el que puedes ir y volver. Es muy híper textual, por lo tanto, una manera interesante de construir conocimiento. ¿De levantar relatos? Te lo pregunto porque no sólo trabajas con archivos, sino que, a partir de éstos, además levantas información de un periodo particular de la historia reciente de Chile, ¿no? Creo que es una mezcla entre intereses personales y también de querer conocer e indagar en un periodo que está sumamente borroneado. De hecho, al igual que en Arqueología de la ausencia (ver contenidos vinculados), este proyecto trabaja un periodo de la historia que está oculto y que sigue siendo muy desconocido. Por eso me parece interesante e importante levantar esa información. ¿Y por qué los testimonios? Porque yo creo que hay información que en el archivo no está inscrita y que tiene que ver con ese testimonio subjetivo, con esa memoria fragmentada, es decir, con todas esas operaciones que dan sentido a la documentación. Finalmente se trata de un relato, aunque sea un relato disperso, fragmentado, y en tanto tal le da una lógica a ese documento que no es la lógica arqueológica sino la de la producción de esa documentación por sus propios actores. Esa posibilidad es la que me parece interesante. [1] Amorós, M. Después de la lluvia- Chile, memoria herida. Chile: Ed. Cuarto propio.2004. Citado en el proyecto Lenguaje y archivo: Exploraciones performáticas, visuales y sonoras del archivo de la Huelga de hambre en la CEPAL, 1977.
    Texto: Isis Díaz López / Periodista Facultad de Artes Fotografía: Fondo Ortiz, Rojas. Archivo Museo de la Memoria y los Derechos Humanos
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